Cómo Optimizar Windows 10 al Máximo - El Androide Feliz

Por defecto, tanto Windows 10 como los anteriores sistemas operativos de Microsoft vienen configurados de manera estándar, pero, ¿Podemos mejorar el rendimiento y optimizar Windows 10 si realizamos pequeños cambios y alteramos algunas variables? ¡Por supuesto! Por eso estás leyendo este post, ¿verdad? Que preguntas haces, Androide…Hay acciones como eliminar programas del arranque o incrementar la memoria virtual que ayudan significativamente a aumentar el rendimiento de Windows 10.
Las siguientes pautas y recomendaciones que listamos a continuación aumentarán el rendimiento y velocidad de carga de tu sistema.
Si bien no todas son obligatorias basta con aplicar algunas de ellas para obtener una mejora significativa en el uso y disfrute de nuestro equipo. Vamos allá.
Acciones para aumentar el rendimiento y optimizar Windows 10
Elimina archivos temporales
Una de las acciones básicas para empezar a optimizar Windows 10 es borrar los archivos temporales almacenados en nuestro perfil. Para ello escribe en Cortana “%temp%” (sin comillas) y selecciona la sugerencia que referencia a la carpeta de archivos.
Esta carpeta está ubicada en nuestro perfil de usuario de Windows, y en ella el sistema guarda un montón de archivos temporales. Selecciona todos los archivos que contiene la carpeta y bórralos. Durante el proceso pueden saltar varios mensajes indicando que algunos archivos están en uso y no se pueden borrar. Esto es normal, pulsa sobre “Omitir” y elimina el resto de ficheros.
Aumenta la memoria virtual como base para optimizar Windows 10
Podemos dar un pequeño empujón a nuestra maltrecha memoria RAM asignando algo de espacio de nuestro disco duro para que este realice las funciones de una memoria virtual. Abre un explorador de archivos de Windows y selecciona “Este equipo” desde el acceso rápido del lateral, y a continuación pulsa sobre “Propiedades del sistema”. Ve a “Configuración avanzada del sistema-> Opciones avanzadas -> Configuración -> Opciones avanzadas -> Cambiar”.

En principio deberías asignar al menos la cantidad recomendada por el sistema (aparece justo al final de la ventana), pero si quieres asignar una buena cantidad te recomiendo que le asignes un tamaño inicial igual a la potencia de tu RAM y un tamaño máximo del doble.

Quita programas innecesarios del arranque
Al arrancar nuestro PC Windows carga por defecto ciertos programas, y muchas veces suelen ser programas que no necesitamos que se carguen desde el principio (podemos abrirlos cuando los necesitemos). Por eso, puedes deshabilitar su carga en el arranque. Pulsa “Control+Alt+Supr” y abre el administrador de tareas. Ve a la pestaña “Inicio” y deshabilita aquellos programas que no sean indispensables para que el equipo funcione correctamente desde el inicio. Pulsa sobre el programa + “Deshabilitar” para deshabilitar.

Desfragmenta tus discos
Otro paso importante para mejorar el rendimiento del sistema es ordenar correctamente la información que almacena nuestro disco duro. Con el desfragmentador de disco agruparemos y ordenaremos toda la información para que sea más fácil para el sistema acceder a ella.
Ve a Cortana y escribe “Desfragmentar” y selecciona la sugerencia “Desfragmentar y optimizar unidades”. En esta ventana selecciona la unidad C y pulsa sobre “Analizar” y a continuación “Optimizar”. Repite este proceso con todas las particiones de tu disco.

Desactiva la indexación de archivos
Por defecto Windows indexa ciertos tipos de archivos para que puedas acceder a ellos más rápido, pero por contradictorio que parezca, esto hace que el sistema esté constantemente buscando archivos que indexar, lo cual ralentiza el sistema. Podemos optimizar Windows 10 y darle cierto respiro al sistema si desactivamos la indexación de archivos. Ve a “Este equipo” y clicando con el botón derecho sobre la unidad (C:) selecciona “Propiedades”. Desmarca la opción “Permitir que los archivos de esta unidad…”.

Modifica los efectos visuales
Esta opción es optativa. Si no te importa que Windows tenga menos efectos visuales los puedes deshabilitar tranquilamente. Ve a “Propiedades del sistema” tal y como hemos hecho en el primer punto, y pulsa sobre “Configuración avanzada del sistema -> Opciones avanzadas -> Configuración (Rendimiento)”. Selecciona “Ajustar para obtener el mayor rendimiento” y aplica los cambios.

Realiza una limpieza de virus y malware
Otro de los pasos esenciales para mejorar el rendimiento de nuestro equipo es instalar y ejecutar un buen antivirus y/o antimalware. En el siguiente LINK tienes todos los pasos a seguir para pegar una buena limpieza a tu equipo.
Además de estos consejos hay muchos más que puedes realizar para mejorar el rendimiento de tu equipo y optimizar Windows 10, tales como reparar errores de disco con el comando chkdsk, liberar algo de espacio cuando el disco duro esté demasiado lleno, o incluso reinstalar tu sistema operativo si después de varios años notas que empieza a flaquear. Un buen mantenimiento es la clave para un sistema rápido y seguro.