El programa no se abre pero tampoco da error (Windows XP/7/8/10)

Este es un problema bastante común entre la gente que utiliza mucho el ordenador en su día a día y trabaja con varias aplicaciones al mismo tiempo. Intentamos abrir un programa y el sistema no responde, no da ningún mensaje de error, pero la aplicación simplemente no se ejecuta. Hacemos doble clic en el icono pero Windows actúa como si nada hubiera pasado. ¿Qué está pasando?

Windows no ejecuta el programa y tampoco devuelve ningún error

Este tipo de bloqueos son bastante comunes en Windows -tanto en sistemas antiguos como Windows XP como en versiones más modernas, Windows 7/8 y Windows 10-, y suelen darse sobre todo cuando usas aplicaciones de ofimática tipo Office o programas de edición pesados como Sony Vegas y Ableton.

Tan habitual es el problema como sencilla su solución. Realmente no es que el programa .EXE que acabamos de lanzar no se ejecute. Al contrario: se ha ejecutado y sigue activo en segundo plano, pero se ha quedado colgado.

Por tanto, para solucionarlo simplemente tenemos que localizar el programa en ejecución y cerrarlo. Si lo volvemos a abrir, lo más probable es que cargue correctamente.

Cómo cerrar un programa que se ha quedado colgado en segundo plano

Lo primero es abrir el administrador de tareas. Podemos hacerlo clicando con el botón derecho sobre la barra de tareas de Windows y seleccionando “Administrador de tareas”.

En la pestaña “Procesos” dentro del administrador buscaremos el proceso que corresponde al programa que no se está ejecutando. Es decir, el nombre de la aplicación bloqueada. Ten en cuenta que en ocasiones el programa puede aparecer repetido. Esto es debido a que hemos intentado abrir el programa varias veces, y al estar bloqueado, se crea una especie de culo de botella.

Ahora seleccionamos el proceso y pulsamos sobre el botón de “Finalizar tarea” que veremos en la parte inferior de la ventana. En Windows 10 podemos lograr el mismo efecto pulsando con el botón derecho del ratón en el nombre del programa y seleccionando «Finalizar tarea«.

A modo de ejemplo, en la siguiente imagen vamos a «matar» el proceso de Microsoft Excel (en cada caso particular tendremos que buscar el nombre del programa que no abre en cuestión, of course).

A continuación saltará una nueva ventana preguntando si deseamos finalizar realmente el proceso. Le decimos que adelante, y acto seguido intentaremos ejecutar de nuevo la aplicación. Nota: En Windows 10 el proceso se cierra automáticamente sin preguntar.

Prueba a cerrar sesión y reiniciar el equipo

Si después de esto el programa sigue sin abrirse puede ser debido a que existe alguna dependencia que se ha quedado colgada y está bloqueando la ejecución de la aplicación. En estos casos identificar la fuente del problema resulta mucho más complicado, por lo que lo más sencillo que podemos hacer es cerrar la sesión de Windows o reiniciar el PC directamente.

En la mayoría de ocasiones esto suele ser más que suficiente para desbloquear la carga. Si estás utilizando algún complemento, plugin o pieza de software adicional, prueba también a reinstalarla y configurarla de nuevo.

Actualiza Windows 10

Si estamos trabajando con Windows 10 es recomendable buscar e instalar la actualización más reciente disponible. Las actualizaciones servidas en modo de service packs, parches y nuevos drivers sirven para mejorar y optimizar la salud de nuestro ordenador. No las paséis por alto.

Si había algún bug o error ocasionado por un archivo del sistema, actualizando nuestro Windows en muchos casos conseguiremos subsanar el problema.

¿Y si con esto no conseguimos solucionar el problema?

En caso de que se trate de un simple bloqueo esto debería bastar para solucionar el problema de raíz. Si vemos que la situación se repite de manera habitual lo más recomendable es desinstalar y volver a instalar la aplicación.

A veces este tipo de problemas también ocurren porque estamos intentando acceder a algún recurso de red no disponible o algún error similar. Si es una aplicación que utilizamos en la oficina lo mejor suele ser contactar directamente con el servicio técnico de la empresa. Por increíble que parezca es un tipo de error bastante habitual a la hora de trabajar en redes corporativas con aplicaciones, servicios y servidores en red.

Si el problema persiste, otra cosa que podemos hacer es probar a lanzar la aplicación pero iniciando sesión en Windows con un usuario distinto. Si con otro usuario se ejecuta correctamente tendremos que eliminar el perfil de usuario del equipo y volverlo a generar. Si así tampoco obtenemos resultados, reiniciar Windows en modo a prueba de fallos y comprueba si ahora tienes problemas. De ser así, lo más probable es que necesitemos reinstalar el sistema operativo de nuevo.

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